
Por fin!!.
Hace muchos días que la estábamos esperando y hoy ha decidido bendecirnos con su presencia. Algunos andábamos felices, conscientes del inmenso regalo que el universo nos entrega a través de cada gota de agua que toca la tierra, embelesados en el encanto de cada hoja húmeda mecida por el viento, llenando nuestros corazones con el regocijo de saber que Dios aún no se ha olvidado de nosotros...
Sin embargo, no pudo dejar de extrañarme la reacción de tantas personas molestas por su presencia mágica y vivificadora; aquellos molestos porque se mojan los zapatos, aquellos molestos porque se les ensucia el piso...
¿Cómo es posible que no se den cuenta de que nuestras vidas dependen de la lluvia? y esto no es solamente una expresión, no estoy hablando de enriquecimiento del espíritu ni de la limpieza del aire ni del equilibrio del universo, estoy diciendo que simplemente si no hay lluvia no hay comida.
Desgraciadamente, en el embrutecimiento arrollador al que ha llegado el ser humano ya ni siquiera queda espacio para el sentido común. El encierro del ser humano común dentro de su burbujita es tan espantoso que realmente ha perdido totalmente la conciencia de su conexión con el universo convirtiéndose en un ser solitario, egoísta e inconsciente.
A pesar de todo esto, la lluvia sigue cayendo y el corazón de quienes vemos mas allá de nuestras narices aún no ha dejado de latir.
Bendiciones a todos.